Dejando atrás el ruido de la ciudad, los amantes de la naturaleza llegan a Puerto Montt con el fin de abordar el ferry que los llevará a encontrarse con el más puro de los escenarios: los canales patagónicos.
En un trayecto que combina la belleza de los parques vírgenes con la fuerza de un viento frío que no deja de impactar, el sur indómito se hace presente en gloria y majestad, dejando en evidencia su descollante abundancia.
El Seno de Reloncaví, Golfo de Ancud, Golfo del Corcovado y el Canal de Moraleda, anteceden al hermoso espectáculo del descenso de la Cordillera de la Costa en la Península de Taitao. El golfo de Penas recuerda la eterna ruta de los antiguos aborígenes, mientras los vestigios del desmembramiento de Los Andes dan origen a pequeñas islas cubiertas de coihues, lengas y cipreses de poca altura. En medio de aguas multicolores, producto de Campos de Hielo Sur, Puerto Edén saluda a los pasajeros dejando testimonio vivo de los últimos Kaweskar de la zona.
Puerto Natales, ciudad de ingreso a monumentales paisajes naturales como el Parque Nacional Torres del Paine, el Monumento Natural del Milodón y el Parque Nacional Los Glaciares en Argentina, se suman al deslumbrante escenario. |